Fracturas por acuñamiento vertebral

Las fracturas por acuñamiento vertebral son especialmente frecuentes en personas mayores, aunque también pueden darse en personas jóvenes que sufren un traumatismo.

Los cuerpos vertebrales tienen una estructura rectangular y están unidos entre sí por un disco intervertebral de estructura más fibrosa. Cuando se da el acuñamiento pasa a adoptar una forma similar a una cuña por aplastamiento, normalmente en la región anterior de la vértebra. Si ocurre en un solo nivel no hay alteración de la postura, si sucede globalmente en toda una zona puede provocar una cifosis o joroba en la espalda. En general, las fracturas en cuña son estables, sin compromiso neurológico.

Entre las causas más comunes de este tipo de fractura están la edad, osteoporosis, alteración mecánica o postural previa  y traumatismos o caídas.

Los síntomas suelen ser leves, aparece dolor local a la palpación sobre el segmento, que se pueden reproducir en posiciones o movimientos de hiperflexión de columna.

Inicialmente se realiza un tratamiento conservador que incluye reposo en cama con la hiperextensión del nivel afectado, seguido del uso de órtesis (corsé) . Posteriormente se incluye  fisioterapia y ejercicio terapéutico. 

En general tiene un buen pronóstico, pero si continúa dando problemas se realiza una intervención quirúrgica mediante inyección dentro del cuerpo vertebral de un tipo de sustancia que se expande y ensancha la vértebra para tratar de restituir su altura. Este tipo de tratamientos e intervenciones mejoran la sintomatología.